El exvicepresidente sirio Abd al-Halim Jaddam ha dicho que se reunirá con la comisión de investigación internacional sobre el asesinato del expresidente del gobierno libanés Rafiq al-Hariri cuando esta comisión se lo pida, indicando que no se lo ha pedido hasta ahora y que no se ha reunido con ella anteriormente.

Las palabras de Jaddam vienen en una larga entrevista con AL-HAYAT (…) en su casa de París que está sometida a una intensa vigilancia por cuestiones de seguridad.
El ministerio de Finanzas sirio ha decidido retener preventivamente “el dinero transferido y el no transferido del exvicepresidente sirio Abd al-Halim Jaddam, su esposa, sus hijos e hijas y sus nietos y nietas así como de sus cónyuges” para “asegurar las cantidades que revelará la investigación judicial”.
Esta decisión responde a otra del consejo de ministros sirio para que empiecen las gestiones que abran “un expediente por la corrupción relacionada con Jaddam en un conjunto de medidas judiciales que emprenderán instancias gubernamentales según sus competencias”, y a los llamamientos de última sesión de la Asamblea Popular que se dedicó a responder a las declaraciones de Jaddam al canal por satélite “Al-Arabiya” - solicitar traducción – en la que exigieron “imponer una retención preventiva del dinero de Jaddam y de sus posesiones e investigar su origen”.
Jaddam negó, en la entrevista, cualquier contacto con el presidente Husni Mubarak durante su estancia en París o que haya existido cualquier contacto por parte de Francia. Dijo que él no ha pedido refugio político en Francia y que se encuentra allí con visado de turista. Al ser preguntado por la renovación de su pasaporte sirio mientras las autoridades sirias toman medidas contra él respondió que confiaba en que la situación cambiará antes de tener que renovarlo.
Jaddam aseguró que el presidente Bashar al-Asad en uno de los encuentros del partido Baaz dijo que “Rafiq al-Hariri urdió la resolución 1559 con el presidente Jacques Chirac y que al-Hariri conspiraba contra Siria”.
Relató que antes de aprobarse la resolución 1559, el presidente al-Asad pidió a su ministro de exteriores Faruq al-Shara’ que se pusiera en contaco con su homólogo español Miguel Ángel Moratinos y solicitara la ayuda de España con los países occidentales para detener la aprobación de esta resalución, transmitiéndole que Siria estaba dispuesta a prescindir del presidente libanés Emile Lahud. Mencionó que Moratinos expuso el asunto al presidente del gobierno español José Luis Zapatero (sic) quien le pidió que informara a su homólogo sirio de que deseaba hablar directamente con al-Asad y así sucedió. Al-Asad pidió a Zapatero que interviniera y le informó de la disposición a prescindir de Lahud si los países occidentales desistían de la resolución del Consejo de Seguridad que estaba a punto de aprobarse.
Jaddam añadió que Zapatero por su parte se puso en contacto con el presidente Jacques Chirac, el canciller alemán Gerhard Schröder y con el primer ministro británico Tony Blair y quizá hubo alguna comunicación con los EEUU, y que occidente estaba de acuerdo en no reunir al Consejo de Seguridad si Siria renunciaba a prolongar el mandato de Lahud.
Jaddam mencionó que Moratinos llamó a al-Shara’ para informarle del éxito de las gestiones y que el Consejo de Seguridad no se reuniría si el presidente del parlamento libanés Nabih Barri anunciaba la anulación de la sesión parlamentaria dedicada a la reforma de la constitución, y al-Shara’ respondió: “Habla tú con el señor Barri”. Estas palabras sorprendieron a Moratinos, quien contestó: “La iniciativa parte de vosotros, que nos habéis pedido ayuda y hemos conseguido convencer a los demás países, así que vosotros debéis contactar con Barri”. Y respondió al-Shara’: “Llamadlo vosotros”. Efectivamente, el ministro de exteriores español llamó al presidente del parlamento libanés que le respondió: “Somos un país independiente y soberano y no estamos influidos por las presiones de Siria”. Y se aprobó la resolución 1559.
Jaddam desveló que al-Asad le dijo que temía una conspiración para comprar a diputados libaneses que propusieran un presidente que sacara las tropas sirias del Líbano. Dijo que cuando empezó la presión internacional sobre Siria contra la permanencia en ese país, varios miembros de su círculo íntimo se pusieron en su contra, pero que últimamente habían vuelto a la solidaridad familiar.
Añadió que la influencia de la hermana del presidente, Bushra al-Asad, era más fuerte en la época de su padre que ahora.
Sobre su responsabilidad en la corrupción, el rechazo las reformas en Siria a largo plazo y la represión de la primavera de Damasco, negó tener ninguna relación con ninguna corrupción, pues es el vicepresidente y no tiene ningún vínculo privado.
Sobre la serie de asesinatos en El Líbano, Jaddam señaló que todos han tenido como objetivos a personalidades de una única línea política, la que se opone a la administración siria, y si hubiera otras facciones que pretendieran provocar una guerra civil, y puesto que quienes quieren una guerra civil se diferencian entre sí, ¿por qué los asesinatos se dirigen en una sola dirección?

Al-Hayat LONDRES الحياة
6 de enero de 2006
Traducción de prensaarabe.com

Original en árabe