Mofaz considera que las últimas actuaciones de Hamas son “responsables” y dirigidas a “frenar el terrorismo”.
Los líderes del movimiento de resistencia islámica Hamas se han reunido con el presidente Bashar al-Asad en el inicio de una gira árabe e islámica que incluirá los países del Golfo Pérsico, Egipto, Irán, Turquía y Pakistán y, por otra parte, las consultas para la formación de gobierno comenzarán después de acabar la primera parte de la gira. Fuentes palestinas dijeron a Al-Hayat insistirá ante el Movimiento, frente los líderes de dentro y de fuera, en la importancia de “aferrarse a la unidad nacional”. El presidente Ahmadi Neyad llamó por teléfono al jefe de la oficina política del movimiento, Jalid Mesh’al, diciéndole que su victoria en las elecciones legislativas era “una victoria del proyecto islámico” y renovó su “apoyo completo”.
Las reacciones a la victoria de Hamas continúan dentro del movimiento Fatah, que reunió su comité central la tarde de ayer para estudiar la situación y su posición en un gobierno de coalición. Ayer no pararon las manifestaciones que exigen la dimisión “inmediata” de la comisión, a la vez que se repiten los llamamientos a una “criba” de los corruptos y los arribistas y a que se forme un partido del estilo e Kadimasobre los escombros del movimiento. Sobre el terreno, los líderes de Fatah en Rafah han presentado su dimisión conjunta mientras 76 líderes se han escindido del partido y han presentado sus candidaturas independientemente. Las discusiones entre Fatah y Hamas se han encendido en torno al asunto de los mandos de los cuerpos de seguridad después de que Hamas desvelara un plan para revisar el modo de trabajo de estos cuerpos, a lo que respondió el ministro del interior, el general Nasr Yusuf, diciendo que los cuerpos de seguridad sólo están al mando del presidente.
Israel oficialmente parece escondido, preparándose y ordenando sus papeles después de tres días de desconcierto y conmoción por la victoria de Hamas. Sus jefes han anunciado que conviene esperar y observar el desarrollo en el terreno palestino para que cristalicen posiciones más claras sobre diversos asuntos. Llama la antención la declaración del ministro de defensa Shaul Mofaz definiendo la conducta de los últimos días de Hamas como responsable y dirigida, por lo que se ve, a “frenar el terrorismo”.
El primer ministro en funciones, Ehud Olmert, repitió al comienzo de la sesión semanas de ayer del gobierno las tres condiciones israelíes para dialogar con Hamas. Dijo que Israel no regateará con respecto a tres cuestiones fundamentales: deshacer las infraestructuras de las organizaciones armadas, que Hamas renuncie a su pretensión de destruir Israel y que el movimiento acepte todos los acuerdos y los compromisos de estado. Aclaró que Israel trabaja desde hace días para consolidar un boicot internacional a Hamas que ha recibido respuestas de todos los estados del mundo. Aún así, la ministra de exteriores Tzipi Livni, no teme que los países europeos distingan entre entre el brzo armado de Hamas y el brazo político o que Hamas se asocie con personalidades de Fatah en el gobierno con el objetivo de influir en la legalidad internacional.
Por su parte, Mofaz dijo que la pregunta central que gira sobre las actuaciones de Hamas que se han desarrollado hasta ahora con “responsabilidad” es acerca del presidente Mahmud Abbas y la identidad del presidente del gobierno. El gobierno decidió no proununciarse sobre el destino de los pagos mensuales a la ANP y Olmert renunció a su intención de no transferirlos diciendo que la política de Israel no cambiará en caso de que se tenga la certeza de que los fondos van a manos seguras y no se emplean en atentados contra Israel.
La posición más dura llega del líder del partido derechista Likud, Benjamin Netanyahu, quien dirige una campaña contra Hamas con la que espera recuperar parte de la popularidad que perdió su partido tras la creación de Kadima, declarando que la posición de Olmert es “un error que revela la completa incompetencia en materia de seguridad”. Exigió que se trabajara para recuperar la capacidad restrictiva de Israel y que no se cambie el trazado del muro y opinó que la victoria de Hamas es una bofetada a la política del gobierno y a la retirada de Gaza.
A este respecto, Egipto se ha opuesto a las amenazas occidentales de prohibir las ayudas a la ANP en caso de que Hamas forme gobierno y el ministro de exteriores Ahmad Abu al-Gayz ha expresado su esperanza en que la UE continúe ofreciendo sus ayudas que forman un elemento de estabilidad de la ANP, deseando que decida en su reunión de hoy ofrecer esas ayudas. Lo que está decidido es que la victoria de Hamas estará en el punto central de las reuniones del cuarteto internacional hoy en Londres en un momento en que la cancillera alemana Angela Merkel ha llegado a los territorios palestinos donde se encontrará con Abbas para escenificar el apoyo de su país a la conducta política de Abbas e insistir en las condiciones europeas para abrir el diálogo con Hamas.
Al-Hayat LONDRES الحياة
30 de enero de 2006
Traducción de prensaarabe.com
