Un responsable de Al-Fadila amenaza con cortar el petróleo del sur. Riad: Hemos informado a los iraquíes de que Al-Harbi no es un prófugo sino un enfermo mental.
El exenviado internacional a Iraq ha acusado al Ejército de Badr de estar detrás de cientos de ataques en el país, aclarando que las víctimas de estos ataques representan ahora tres cuartos de los cientos de víctimas cuyos cuerpos reciben los centros médicos cada semana. John Pace, exdirector de la misión de la ONU para los derechos humanos en Irak, añadió que los cuerpos de la mayoría de las víctimas también tienen signos de tortura. Pace responsabilizó al Ejército de Badr de estos ataques en primer grado. Sabah al-Sa’idi, responsable del partido Al-Fadila, miembro de la lista unificada de la coalición iraquí (chií), advirtió ayer de que se recortará el petróleo del sur hacia el norte si los partidos kurdos y sunníes continúan obstaculizando la formación del gobierno iraquí, al no dejar de oponerse a la candidatura de Ibrahim al-Ya’fari a la presidencia. Una fuente solvente del partido rechazó lo dicho por Al-Sa’idi diciendo que eran opiniones personales.
A este respecto, el portavoz de seguridad del ministerio del interior, afirmó el jueves que el saudí detenido en Iraq, del que medios iraquíes señalan que participó en los atentados frustrados de (la refinería de) Ibqiq, se llama Abd al-Rahman Maslah al-Harbi, de unos cuarenta años, y se ha demostrado que sufre una enfermedad mental y que no es buscado por los cuerpos de seguridad en Arabia Saudí. El portavoz de seguridad dijo que se había informado de su estado de salud a través de la sección iraquí de Interpol. El general Abd al-Aziz Muhammad, director de operaciones militares del ministerio de defensa, aseguró a Al-Sharq al-Awsat que “el ministro del interior, Bayan Yabr Sulag, les informó ayer de la noticia de la detención del ciudadano saudí”.
Al-Sharq al-Awsat LONDRES الشرق الأوسط
4 de marzo de 2006
Traducción de prensaarabe
